El lugar es pequeño y muy acogedor, la decoración es muy sobria pero apropiada y le da cierto ambiente hogareño, las paredes escritas con frases, saludos, dedicaciones o simples firmas complementan al lugar y lo hacen digamos único; la atención es muy buena, cosa rara en nuestra ciudad, los mozos conocen de la comida que sirven, hacen buenas recomendaciones, son rápidos y corteses, el mismo propietario y cheff del lugar (se llama Fidel) esta siempre pendiente de los clientes, de sus críticas y dudas.
La comida es lo mejor, defintivamente, es comida preparada con ingredientes sencillos y con precio excelente para el lugar, el tamaño y la calidad. La sazón que le da el cheff Fidel es incomparable, recomiendo especialmente el filete de cerdo ahumado (40 Bs.) y el enrollado de carne (35 Bs.), no dejen de probar los fantásticos tostones (6 Bs.) que son platanos verdes cortados como monedas machucados y fritos, otras buenas guarniciones son la yuca con mojo de ajo y el arroz moros y cristianos.
Un muy buen lugar, sale de lo común y con una calidad que supera las expectativas, lo recomiendo.



